Fidelidad Creativa - OL- GS Carisma

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En la reflexión anterior nos hemos referido a las palabras de Santa Catalina de Siena: "Se quién Dios te pide que seas e incendiarás al mundo".  Y hemos visto cómo esto resonó en la relación de Jesús y la Samaritana. Ahora te invitamos a recordar, en oración, algunos aspectos de la fidelidad creativa desarrollados progresivamente en las vidas de San Juan Eudes y de María Eufrasia. Paralelamente, observad vuestro camino personal al intentar devenir la persona que estas llamada a ser.

Como San Juan Eudes,  Santa María Eufrasia tuvo que insistir ante su familia para obtener el permiso de entrar en la vida religiosa; Juan Eudes, con su padre y SME con su cuñado y tutor. Más tarde, Juan Eudes tuvo que insistir de nuevo ante el Padre Berulle, fundador de la congregación del Oratorio, para hacerle comprender la fuerte llamada que sentía para dejar Paris y ayudar a las victimas de la plaga en Argentan.  Al final ayudó a estas víctimas  en Caen dónde vivió en un gran barril para no contaminar a los demás.

San Juan Eudes recibió una sensibilidad especial para comunicar el mensaje del amor misericordioso de Dios, a las personas de todo rango social. Puso en primer lugar el carácter afectivo de nuestras relaciones con Jesús y María. María Eufrasia se volvió definitivamente hacia  Dios, amor, cuando experimentó el sufrimiento y el aislamiento en el pensionado de Tours. Se convenció del amor personal y sin condiciones de Dios hacia ella. Esto se convirtió más tarde en una fascinación por Jesús el Buen Pastor y el compromiso de llevar su amor misericordioso y su ternura a las vidas de las personas en dificultades.

En sus vidas, los dos, San Juan Eudes y Santa Maria Eufrasia tuvieron el apoyo de muchos miembros de sus comunidades, familias, amigos y bienhechores, de los que recibían ayuda, de otras congregaciones, de obispos, cardinales, príncipes,  reyes y aún del Papa Gregorio XVI cuando aprobó el Generalato del Buen Pastor. Su celo fue creciendo al ser testigos de lo que en muchos casos fueron milagros, porque sobrepasaban sus propias y humildes expectativas.

Recuerda una personaa o situación que te ayudó a crecer y a "hacer mucho más de lo que podemos pedir o pensar." (Ef. 3:20)

¿Qué diste y qué recibiste?

A menudo la vida nos lleva a momentos cruciales e inesperados. A los cuarenta, San Juan Eudes  llegó a una encrucijada, cuando a través de su amplia experiencia de misión se convenció de la necesidad de una mejor formación para clero. Este era uno de los primeros objetivos de la Congregación del Oratorio que se había descuidado. El Padre superior de San Juan Eudes no estaba a favor de este proyecto de fundación de seminarios. San Juan Eudes oró y reflexionó durante mucho tiempo antes de tomar la difícil decisión de dejar la Congregación del Oratorio. Fundó un seminario para los ordenados al sacerdocio, en Caen en 1643 y, posteriormente fundó la Congregación de Jesús y María. "Tuvo que correr el riesgo de perder la amistad de sus hermanos en Caen, que le consideraron como "un traidor que se negó a obedecer",
y la estima del Oratorio, para "lanzarse a una aventura llena de riesgos e inseguridad".  

Para Santa María Eufrasia venir a Angers desde Tours en 1831 como superiora de la comunidad que fundó dos años antes, iba a cambiar el curso de su vida y le costó "muchos sacrificios durante aquel  día y en los días que siguieron... "Tuve que caminar delante de Dios para encontrarlo de nuevo en otro lugar".
Sin embargo ella dejó  su comunidad y  sus amigos/as porque creía que "no es la voluntad de Dios que yo vaya a otra parte, si no a Angers."

Cuando más adelante Santa María Eufrasia inició negociaciones sobre el establecimiento de un Generalato (donde las comunidades dejarían de ser autónomas, para vincularse entre sí), algunas Hermanas de Nuestra Señora de la Caridad y el arzobispo de Tours escribieron al obispo de Angers, quejándose de que ella estaba cometiendo un delito grave en contra de las Constituciones. Alegaban que  ella no estaba siendo fiel al deseo original de San  Juan Eudes. Pero Santa María Eufrasia insistió en que no quería "faltar en nada a nuestros compromisos. Los respetamos y los seguiremos respetando con la gracia de Dios."
 Aquí mostró su fidelidad al espíritu de San Juan Eudes y al corazón de sus enseñanzas: "celo para la salvación de las almas".  El cambio estructural iniciado por Santa María Eufrasia estuvo concebido para extender la gloria de Dios y no para mostrar "arrogancia".  Ella estaba segura de sus propias intenciones y sabía que de todos modos la gente "siempre haría juicios". Santa María Eufrasia sentía que ella debía de hacer aquello que veía correcto.

La fidelidad de Santa María Eufrasia  a vivir una vida de acuerdo con el espíritu y el celo por la salvación de las almas es evidente también en su flexibilidad y voluntad de cambiar la estructura que desarrolló. Siguiendo la recomendación de la Santa Sede, dividió la congregación en Provincias en Julio de 1855 y estableció noviciados en varios países. A pesar de que tenía algunas preocupaciones a este respecto, se dedicó a establecer esta estructura.  

Recuerda algunos "momentos cruciales" en tu vida.

¿Qué "vida nueva" te dieron?

Mantenerse fiel en medio de la oposición  es una experiencia particularmente difícil. Santa María Eufrasia era extremamente fiel a la Iglesia a pesar de sufrir profundamente en sus relaciones con el Obispo de Angers Monseñor Angebault.  Intentó mejorar su relación con él durante más de veintiséis años, pero él desbarató sus proyectos de diferentes maneras y habló en contra de ella con los miembros de su comunidad. A pesar de su pena, Santa María Eufrasia nunca permitió que las hermanas hablaran mal de él.

En situaciones de traición o calumnia, San Juan Eudes fue capaz de mantener la calma aunque en algunas ocasiones se sintiera agobiado: "he sufrido de personas muy queridas; durante meses me causó el dolor y la angustia más profunda que he sufrido en mi vida".


Cuando el Abad d´Aunay calumnió injustamente a San Juan Eudes, acusándole de trece herejías en su relación con Marie des Vallées, se negó a defenderse diciendo: "Por no encontrar en ninguna parte del Evangelio que nuestro divino y adorable Señor alguna vez utilizó los medios mencionados en su carta, no puedo hacer otra cosa que permanecer en silencio imitando  su paciencia: "Jesús permaneció en silencio… y pido a Dios que me perdone y que perdone a los que me persiguen."  


¿Cómo te han fortalecido, para vivir en fidelidad creativa, la pena causada por los malentendidos, la traición, la oposición…?    

Te dejamos con máxima de Santa María Eufrasia como mantra para este retiro "Sed fieles a vosotras mismas correspondiendo con la gracia de Dios y esforzándose cada día para progresar en el camino de la santidad."
 





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